Valencia, 19.35 de la tarde, en el centro del Carmen hay un movimiento inusual, furgones cargados de luces, cámaras, atrezzos y personas vestidas de época llenan la calle del teatro escalante. Estamos en la grabación de una de las escenas de la nueva película del director Miguel Perelló, sobre el músico valenciano Vicente Martín y Soler.

La vida del músico que se va a reflejar en la película, transcurre en Valencia, Nápoles, Viena, Londres y por último en San Petersburgo, aunque la mayor parte de la película se grabará en los escenarios elegidos de la Comunidad Valenciana.
Esta película surgió en la mente de Miguel Perelló hace cinco años, cuando se enteró de la existencia de este músico valenciano excepcional contemporáneo de Mozart que rivalizaba con él en talento, pero desconocido dentro de España. Según el director “no fue un niño talento, pero a partir de una edad temprana empezó a despuntar en la música hasta llegar a lo más alto”.

Hace un par de años decidió dar el proyecto, para crear un guión, a los mismos guionistas con los que ya había trabajado en `Severo Ochoa’. Crearon una historia con base en la vida de Martín y Soler, pero con algunos elementos de ficción, para hacer de una vida interesante un guión perfecto. Como su director explica la película es una historia de amor, con licencias a la hora de contarla, plagada de personajes históricos y de música, que aunque no se pueda considerar un musical al uso, es una historia donde la música es el principio y el motor de todo.

Hace dos años, cuando el proyecto ya tenía un guión para llevarlo a cabo, se puso en contacto con la Generalitat que está subvencionando el proyecto. Además RTVV ha decidido cooproducirla como película para la televisión, aunque por el montaje que lleva, se espera que pueda estrenarse en cines.

Dentro de la película, uno de los elementos que se puede destacar, es el vestuario. Al ser ‘de época’, según nos explican los encargados de vestuario, necesitaron hacer un estudio de las diferentes épocas y estilos que se recogen en la película, basándose en las pinturas del siglo XVIII, escogiendo al final aproximadamente 700 trajes de tres estilos diferentes y unos 500 pares de zapatos.