Puig exige lealtad al partido tras reconocer Sevilla descoordinación entre PSPV y Gobierno.

El alcalde de Morella considera obvios los argumentos del ex ministro . Los seguidores de Alarte interpretan que es una autocrítica de su etapa al frente de Administraciones Públicas.

Las aguas del socialismo valenciano parecían tranquilas en la superficie pese a las muchas corrientes submarinas originadas en torno a la sucesión del actual secretario general, Joan Ignasi Pla. Desde que el comité nacional del PSPV descartó con el 80% de los votos la convocatoria de un congreso extraordinario, tanto el diputado y ex ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, como el alcalde de Alaquàs, Jorge Alarte, y el de Morella, Joaquim Puig, se han movido sólo por el fondo de las aguas en forma de discretos contactos con líderes comarcales y locales. El artículo de Sevilla, publicado ayer en exclusiva por este diario, ha vuelto a devolver la disputa a la superficie, como ya hicieron los seguidores del ex ministro cuando intentaron forzar la convocatoria del congreso.
El inicio del curso político ha sido para los socialistas muy diferente al de hace sólo un año, cuando anunciaron la presentación de una moción de censura y «recuperaron» Terra Mítica. De entrada, los fieles a Pla y los partidarios de Alarte y Puig se han encontrado, algunos todavía de vacaciones, con que el ex ministro, con el reconocimiento de la descoordinación entre el Gobierno central y la ejecutiva autonómica en la venta de los grandes proyectos, reparte -pero también asume- una culpa que hasta ahora se le atribuía casi en exclusiva a él y al delegado del Gobierno, Antoni Bernabé.
El entorno del alcalde de Alaquàs, el único de los tres pretendientes al puesto que ha anunciado en rueda de prensa su intención de optar a la sucesión, cree que Sevilla ha realizado un ejercicio de autocrítica y una asunción de responsabilidad en su artículo, pues no en vano «era el ministro responsable de la Copa del América» . Además, se felicitan por el hecho de que, según interpretan, el ex miembro del Gobierno se ha sumado a dos de los principales argumentos expuestos por Alarte cuando presentó su candidatura a mediados de julio: la falta de autonomía política y la impresión ciudadana de que se había pactado de antemano con los integrantes de Compromís pel País Valencià.
Por su parte, Puig, el tercer candidato, consideró que, aunque como reconoce Sevilla «es obvio que el Gobierno no tienen una buena imagen en la Comunitat y que no se ha transmitido bien su trabajo» , no es el momento de discutir sobre la sucesión, sino que «hay que dedicarse fundamentalmente a ganar las elecciones» , para lo que es necesario «saber comunicar la gestión del gobierno en aquello que ha sido beneficioso» , «hacer propuestas para mejorar la vida de los valencianos» y «presentar proyectos que puedan ser asumidos por Ferraz» . «Entre todos hemos decidido un calendario que hay que respetar. Hay que ser leal con el funcionamiento del partido» , aseguró.
El Partido Popular aprovechó ayer la coyuntura y la reaparición de Pla, prevista para hoy, para asegurar que «ya no queda socialismo en la Comunitat» . Su secretario regional, Ricardo Costa, retó al dirigente socialista a «recomponer los retazos de un PSPV que ha tocado fondo» para que «los valencianos tengan la oposición que se merecen» . Además, este diario publica hoy una carta abierta del secretario adjunto del grupo popular en las Corts, José María Olano, al ex ministro Sevilla.

Levante EMV:

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