Muchas han sido las personas que últimamente han evocado el nombre de D. Antoni Maria Alcover Sureda (Mosén Alcover) como adalid del catalanismo. Mostrándolo como gran defensor de la “unitat” de la lengua catalana, etc., y que es una ignominia no hacer caso a sus supuestas manifestaciones al respecto.

Digo supuestas manifestaciones de Mosén Alcover sobre la “unitat”, porque los catalanistas se han olvidado del sabio proverbio que dice: “Se coge antes a un mentiroso que a un cojo”. Pues resulta que la realidad de los hechos acaecidos cuando Mosén Alcover estaba vivo y de sus convencidas opiniones al respecto, son muy distintas a las que nos han estado relatando desde hace muchos años la familia Moll, la O.C.B., los Departamentos de Filología Catalana y de Historia de la U.I.B., así como el Institut d’Estudis Baleàrics, el Institut d’Estudis Eivissencs y un buen número de intelectuales togados. Sin embargo, para Mosén Alcover, el habla de catalanes, valencianos y baleares, aún considerando que era la misma lengua, la catalana, no estaba nada de acuerdo en formar un “català estandart”, una “unitat” lingüística. Y sinó vean lo que escribió en La Vanguardia Balear el 18 de Enero de 1919 – año VI, número 247, página 2. (sic): (…)I que no s’escandalisin els nostres mallorquins catalanistes de que diga aquí llengo i no llengua (…)Per això jo reivindic come forma absolutament llegítima la de les Balears, per més que se’n escarrufin certs mallorquins catalanistes (…)I sempre que dic jo llengua catalana desde l’any 1898, que vaig sortir al mitx per primera volta a parlar de tal llengo i a defensarla, s’ha d’entendre que vull dir això i no altra cosa; an aqueixa llengo, entesa així, me referesc sempre i no a la modalidat de Barcelona ni a cap altra que’s parli a Catalunya. No, may he pretengut subjectar Mallorca a Catalunya llingüísticament; may he volgut esclavisar ni endogalar el mallorquí an el barceloní, el nostro parlar an el parlar de Barcelona ni de cap altre endret de Catalunya.

Por todo ello propongo continuar con lo que sí dejó por escrito En Jordi d’es recó (no del racó), y no sujetar lingüísticamente Baleares a Cataluña, y con ello poner en práctica además la máxima de la filología del siglo XX y XXI: las lenguas las hacen los pueblos, no lo filólogos. Y para plasmar el habla vernácula de los baleares sobre papel, nada mejor que usar la ortografía de la última gramática editada del balear y en balear (2005). Si en catalán se escribe “Cala Rajada”, es porque la mayoría de catalanes así lo pronuncian; si escriben “abella” es porque la mayoría de catalanes así lo pronuncian. Por ello, como los baleares pronunciamos “Cala Ratjada”, así ha de escribirse, al igual que “beya”, pues así se lo pronuncia la mayoría del pueblo balear. Así son las normas filológicas actuales promovidas por el gran filólogo Noam Chomsky; el pueblo crea la lengua, los filólogos la estudian, estructuran y crean la ortografía adaptándola al habla del pueblo, NO AL REVÉS, cual la actual dictadura cultural. Mikel Garau

JO SOM SALAT: Mossén Alcover y la unidad de la lengua catalana