El objetivo es potenciar el uso de la lengua, fomentar «actitudes positivas» y dar a conocer la «realidad cultural y social» de los municipios

La Conselleria de Educación lanzará en los próximos días una convocatoria de ayudas para que los colegios públicos situados en zonas castellanohablantes, como pueden ser la Vega Baja o Requena-Utiel, impulsen actividades de inmersión en valenciano para sus alumnos a través de intercambios o visitas a centros de comarcas donde la lengua autonómica es la habitual.

La iniciativa lleva meses gestándose, y según informa el departamento en su página web se concretará el próximo lunes, una vez publicada en el Dogv, lo que permitirá conocer los detalles, así como las similitudes y diferencias con una medida similar que durante años impulsó el Consell del PP hasta que en 2008, con la crisis azotando, se cerró el grifo de las ayudas, que llegaron a 18.000 euros en total.

En este caso, aunque la finalidad también era impulsar la normalización de la lengua minoritaria, se dejaba entrever que las actividades serían en las dos direcciones, en el sentido de que los alumnos valencianohablantes también dispondrían de actividades o visitas para conocer la realidad lingüística en zonas con predominio del castellano.

El objetivo de la convocatoria de este curso, según la misma web, es «la realización de actividades de uso real del valenciano que potencien en el alumnado -castellanohablante- la mejora de la competencia comunicativa, el fomento de actitudes positivas hacia el valenciano y el conocimiento de la realidad educativa, cultural, social y lingüística de comarcas con un contexto lingüístico valenciano».

Los destinatarios, dice la página, son los centros de zonas castellanohablantes que realicen actividades de intercambio o convivencia con alumnos de territorios valencianohablantes, así como los que estando en una comarca de predominio lingüístico valenciano sus alumnos sean mayoritariamente no valencianohablantes. Es decir, la descripción del proyecto da a entender que no podrían optar a la ayuda los colegios de municipios donde el valenciano es la lengua principal y quisieran conocer el día a día de una escuela basada en el castellano, así como su entorno sociocultural.

La conselleria ha recuperado una iniciativa que el PP ya impulsó durante años

A mediados de octubre desde el Servicio de Educación Plurilingüe de la conselleria se remitió una carta a los directores informando de la iniciativa en los mismos términos que los señalados. La circular sirvió para que los colegios interesados pudieran incluir esta actividad en la Programación General Anual y en el Plan de Normalización Lingüística -pasos de obligado cumplimiento-. También se señalaba que el proyecto «se debe realizar a lo largo de todo el curso, con actividades de uso real del valenciano que favorezcan la competencia comunicativa» y que las actividades «no se deben limitar al día o días del encuentro presencial entre el alumnado sino que se deben contemplar actuaciones antes y después» del mismo.

También se animaba a los centros a que participaran para fomentar «la cohesión lingüística del alumnado», mientras que a los colegios valencianoparlantes se les recodaba que era importante su participación «como pareja de intercambio», aprovechando además «para desarrollar también la competencia comunicativa y actitudes positivas entre todo el alumnado, además de dar a conocer la comarca al profesorado y al alumnado no valencianoparlante».

Preguntada por esta circular y sobre si la iniciativa sería en ambas direcciones (centros 'valencianos' protagonizando visitas a escuelas 'castellanas'), desde Educación dijeron que el anterior Consell ya desarrolló la medida y que no estaba centrada en intercambios físicos, «sino en la comunicación entre centros que facilite el intercambio cultural y lingüístico entre ellos de forma bidireccional». También aclararon que la actividad «puede o no desembocar en un encuentro físico, pero no tanto en el sentido de acogida de profesores y alumnado sino de una visita entre las partes». En resumen, se da a entender que además de impulsar actividades de inmersión en valenciano del alumnado castellanohablante también existirían en el sentido contrario, si bien los fines, destinatarios y escritos sobre el proyecto citados no aclaran este aspecto, sino más bien al contrario.

Que el programa se recupere ahora es llamativo teniendo en cuenta que los territorios castellanohablantes de la Comunitat han protagonizado la mayor resistencia a los modelos lingüísticos del Consell por primar el valenciano en detrimento del castellano. De hecho los recursos judiciales de los colectivos de padres contra el decreto de 2017, el que vinculaba la lengua propia con el peso del inglés, llegaron desde asociaciones de zonas donde el castellano es mayoritario, mientras que ha sido vox populi su rechazo a la ley actual, que prevé incentivos a los colegios que opten por dar la mayoría de asignaturas en valenciano, reduciendo el español al mínimo legal (25% de las horas lectivas).



Padres recelan de la medida y confían en que se incluyan zonas castellanohablantes

Los representantes de las asociaciones de padres que se han mostrado críticas con el modelo lingüístico confían en que la convocatoria incluya intercambios y actividades en las dos direcciones y sirvan para que alumnos valencianoparlantes también puedan conocer la realidad lingüística, social y cultural de las zonas donde la lengua mayoritaria es el castellano.

Para Lorenzo Tendero, secretario general de Covapa, los intercambios son «una herramienta pedagógica enriquecedora» cuya razón de ser es «acercar realidades que no son próximas al alumno». También señaló que la Comunitat «es lo suficientemente rica en cultura y tradiciones como para conocerla sin limitaciones, por lo que de fomentarse intercambios deberían ser a lo largo y ancho, no sólo desde una zona a otra». «Si se busca favorecer la cohesión lingüística ha de hacerse en ambas direcciones», dijo.

Ramón López, presidente de la Federación Gabriel Miró de Alicante, se pronunció en términos parecidos y lamentó que la convocatoria dé a entender que «los alumnos básicos tengan que ver las bondades de los avanzados», recurriendo a un juego de palabras sobre los nombres de los niveles que recogía el decreto de 2017. «Respetamos el valenciano y queremos que se respete a los castellanohablantes, pero los intercambios deberían servir para conocer proyectos innovadores o el trabajo de las Ampas que se dejan la piel por sus centros», dijo.

Fuente: https://www.lasprovincias.es/comunit...093000-nt.html